
Pocas veces en mi vida encontré tréboles de cuatro hojas, pero siemrpe que vi la posibilidad me ragué las vestiduras para hacerlo. Ni siquiera sé la historia que hay detrás, ni me acuerdo cuándo me enteré de que eso me iba a dar suerte... simplemente lo consideré llave al éxito.
No me creo la de la cinta roja de la envidia, ni el peso abajo del plato de ñoquis, ni el levantar los pies cuando pasas en auto por la barrera porque si no no te casás... pero el trébol ES POSTA.
Hoy no me sonó el despertador, lo cual es extraño porque es el del celular y no hay forma de que no lo haga, por lo tanto una de las hipotesis es que lo apagué. Me levanté una hora más tarde y dije ¡IDIOTA! era importante la clase, estaba deprimida por mi vacío y una compañera me manda un mail diciendo que la profesora no había ido. ¡increible, pero no es la primera vez que me pasa!
Desde que empecé el CBC, hasta hoy, dos años más tarde, el 90% de las veces falté: también lo hizo el docente. Cuando no fuí por merito propio, porque no pintó: al docente le pintó dar clase.
Entonces se me ocurrió que la buena suerte es directamente proporcional a la bondad (o alma, o aura, o karma, o noseque) de la persona. Es así, cuando inocentemente falto a clase por enfermedad o imposibilidad alguna externa a mi... tengo suerte. Pero cuando me hago la viva y me quedo mirando la novela en casa... se acaba la suerte.
No existe la casualidad.. es ciencia! o rachas... o capas es todo gracias al trébol que encontré una vez en Moreno de campamento y guardé en algún cuaderno que perdí... uh, si lo perdí no cuenta?
si otro agarra mi trebol me chorea la suerte?.. Que dificil el mundo de los suertudos
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aprovecho la conexión que mi mente hace entre los tréboles y la musica celta y les recomiendo escuchar O'connor Celtic Band, gran banda gran. Su primer CD "The eyes of Ireland" es buenisimo, doy fe.